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martes, 11 de agosto de 2015
21
Los mejores años de su vida salieron, sin hacer ruido, por la puerta de atrás.
domingo, 14 de junio de 2015
Ghosttown
Quizás fui tan estúpida como para creer que en la vida las cosas que pasan pueden dejarse correr y que se pueden perdonar los errores de la gente que nos importa. Que no es necesario hacer méritos para poder contar con alguien.
Pero supongo que estaba equivocada.
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viernes, 22 de mayo de 2015
Caos de sentimientos
Últimamente todo se me va de las manos.
Me paso el día enredada en mis pensamientos, y solo a ratos soy consciente de que se me escapa el tiempo entre los dedos. Una hora. Una tarde. Un día. Una semana. Me distraigo con nada y por todo, y se me amontonan las cosas pendientes en mi lista de tareas. Cierro los ojos e intento convencerme a mí misma de que todo va a ir bien, pero no lo consigo. Siento que soy dos personas a la vez que luchan por tener razón. Puedes hacerlo. No sirves para nada. Sigue intentándolo. Desiste.
No sé quién va ganando.
jueves, 22 de enero de 2015
Cosas de la vida
La vida va de caerse y levantarse. Nadie te cuenta que tenderás la mano para ayudar a otros a remontar muchas más veces de las que te la tenderán a ti. No te dicen que cuando tus amigos te pidan consejo harás lo posible por ayudarles, pero cuando tú necesites algo te pondrán en lista de espera. O que si eres tú mismo tendrás problemas, pero si no lo eres, también. Tampoco te cuentan nada de las noches en vela ni de las lágrimas a las 2:06 de la mañana cuando decides que no puedes más. Ni que llegará el día en que tengas que pedir ayuda y no sabrás a quién acudir. La vida te dará también algunos buenos momentos, claro. Momentos que pasarán a ser recuerdos, fuentes de nostalgia cuando pase el tiempo. La vida es caer. Caer mucho, y levantarse para avanzar lo que se pueda antes de volver a caer. Aprender a vivir con los golpes, supongo.
Quizás todo esto sea solo la visión de alguien que ha llegado a un punto en el que todo le da igual.
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domingo, 7 de septiembre de 2014
Citas.
Era una mañana bastante
calurosa, pero aun así Lucas sacó una camiseta negra de un cajón y
se la puso. Mientras iba por el pasillo a la cocina, su madre le
dijo, tal como esperaba, que con esa camiseta se iba a asar. Lucas
sonrió y sacudió la cabeza.
Ana se miró al espejo. “No hay nada que hacer”
pensó, “mi pelo es demasiado liso”.
Se puso los zapatos y metió las llaves en el bolso. Le gritó a su
madre que volvería para cenar y salió de su casa en dirección a la
parada del autobús.
Bea miró el reloj.
“Tengo media hora para llegar” se dijo, y echó a andar. No
paraba de mirar a su alrededor, como si todo le pareciese increíble;
desde los árboles y las flores hasta las ventanas y las tiendas.
Cuando por fin llegó a la estación, se sentó en un banco junto a
un chico que llevaba una camiseta negra.
Lucas levantó la mirada
cuando una chica se sentó a su lado. Luego volvió a mirarse los
zapatos y dejó que sus pensamientos fluyeran libremente.
–Hola –dijo la chica
.
Lucas la miró.
–Hola –respondió.
–¿También esperas al
L2?
–¿Qué? Ah, no, bueno, sí. A ver, estoy esperando a alguien que viene en el L2.
–Entiendo –dijo la
chica, sonriendo. –Me llamo Bea, encantada.
–Lucas. Lo mismo
digo–. Giró la cabeza hacia la carretera. –¿Tú esperas a
alguien?
–Podría decirse.
–Qué misteriosa, ¿no?
–bromeó Lucas. –No, venga, tú has sacado el tema, así que
tienes que decírmelo.
Bea se rió.
–Bueno, quiero ver a
mis abuelos –dijo Bea. –Les echo mucho de menos. Murieron hace un
año.
–Pero, ¿no has dicho
que querías verles? –dijo Lucas, confuso.
–Sí, por eso he
retrocedido en el tiempo, para conocerles cuando eran jóvenes.
Ana estornudó. “Venga
ya, no me puedo creer que me vaya a resfriar en verano” pensó,
consternada. Giró la cabeza para mirar el paisaje. “No te pongas
nerviosa, es sólo un amigo”. Sonrió, mirando al suelo. “Quita
esa sonrisa de tu cara, boba” se dijo a sí misma. Sacó el móvil
y se puso a juguetear con él.
–Verás, en 2089 hemos
desarrollado la tecnología hasta un punto en el que es posible
viajar en el tiempo. Tenemos unos dispositivos con los que… –Bea
miró a Lucas, para ver qué cara estaba poniendo. Sonrió cuando vio su expresión de
incredulidad. –El caso es que quiero ver si encuentro a mis
abuelos.
–Tiene que ser
maravilloso viajar en el tiempo –murmuró Lucas, esbozando una
media sonrisa.
–Tú eliges si creerme
o no, supongo –dijo Bea, encogiéndose de hombros.
Lucas sonrió y movió la
cabeza.
–Ahí llega el autobús
–dijo, levantándose.
Se abrieron las puertas y
Ana bajó la primera.
–Hola, ¿has esperado
mucho? –preguntó.
–Qué va, un par de
minutos. ¿Nos vamos? –se volvió hacia Bea. –Mucha suerte con lo
de tus abuelos. Adiós.
–Gracias, pero no creo
que la necesite. Me ha encantado conocerte. Conoceros. Pasadlo bien,
¿eh? –dijo, sonriendo. –Adiós, Lucas. Adiós , Ana.
Echaron a andar, dejando
a Bea en el banco.
–¿Quién era?
–preguntó Ana.
–No sé, la acababa de
conocer. Parece simpática, pero estaba un poco ida –dijo Lucas,
riendo.
–¿Le has hablado de mí
a una desconocida?
–No le he hablado de ti
–murmuró Lucas.
–Entonces, ¿cómo
sabía mi nombre?
Lucas se paró.
–Yo no recuerdo
habérselo dicho.
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miércoles, 23 de julio de 2014
Melancolía
El tiempo es lluvia;
gotera de juventud,
desaparece.
gotera de juventud,
desaparece.
lunes, 20 de enero de 2014
Historias de San Valentín
No, no voy a contar un relato romántico.
Ahora solo leo tonterías sobre el 14 de febrero, y queda todavía bastante para ese día. Quería compartir mi opinión acerca de esta celebración, comentar que me parece absurda. Y voy a dar motivos.
No tiene nada que ver con que vaya a estar sola el día 14, si tuviera pareja me seguiría pareciendo absurda. Antes de que digáis nada, mis motivos:
- Si estás enamorado de alguien, puedes demostrárselo de muchas maneras a lo largo de los días. No necesitas que sea un día en concreto.
- "Es que ese día puedes decir tonterías románticas y no quedas como un tonto/ una cursi/ lo que sea". Si estás enamorado debería darte igual lo que el resto de las personas piensen que eres. Si el día 28 de marzo le quieres dar un ramo de flores a tu novia o un marco con fotos vuestras a tu novio, dáselo si te sale natural. La vida se compone de momentos espontáneos en los que nos dejamos llevar y hacemos lo que queremos sin importarnos lo que otros piensen. En esos momentos nos sentimos bien, y de eso va la vida.
- San Valentín es una festividad comercial que promueve la compra de un montón de cosas que a lo largo del año jamás compraríamos si no fuera porque somos borregos y hacemos lo que las masas hacen.
- Hablando de cosas absurdas, ¿rosas por San Valentín? si te vas a gastar un buen dinero, gástalo en algo que o bien dure más o al menos que sea útil. "Pero son tan románticas...". ¿?¿??? Si los carteles del día de San Valentín fuesen una pareja intercambiando relojes Swatch, adivino qué compraríais todos. Súper romántico.
- "Bueno, pero una cena romántica a la luz de las velas...." Tampoco. Si quieres cenar con tu pareja, se cena más barato un día en el que las masas enamoradas no reserven mesa en los mejores restaurantes o en el que no hagan "menú de enamorados" que cuesta casi tanto como las rosas.
- Hay muchos días para cenar y para tener detalles con tu pareja, y no tienen que ser el mismo día que todas las parejas del mundo. Eso es, en mi opinión, lo opuesto a romántico. "Cariño, toma estos bombones porque todo el mundo regala cosas hoy a sus enamorados". Que sí, que puedes hacerlo si quieres, pero a mí me parece bastante ridículo.
En fin, esta es mi opinión. Cada uno tiene la suya y eso es lo que nos hace tan entretenidos.
Las quejas me las podéis dejar en la sección de comentarios.
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domingo, 19 de enero de 2014
Cosas de la vida
He aprendido algunas cosas de la vida.
Ya me vale, tengo 19 años, si no hubiera aprendido nada a estas alturas definitivamente tendría un problema.
Lo primero que podría decir que he aprendido es que la vida está hecha para disfrutarla, no para preocuparse por lo que los demás piensen o hagan. Yo me preocupo mucho por lo que la gente piense, sí, pero también por lo que hacen y por cómo lo hacen. Sobre todo si esas personas son mis amigos. Pero, siendo realistas, nadie más que tú puede decidir qué haces y, si no quieres agobiarte por lo que los demás piensen de ti, debes empezar por no preocuparte por lo que otros hagan. Parece lógico, pero me ha costado un tiempo entenderlo.
Otra cosa que he aprendido es que está bien decir que no quieres hacer algo por los motivos que sean. Ser amigo de alguien no implica que tengas que seguirlo al fin del mundo si no te apetece. Si tienes motivos para no querer hacer algo, está perfectamente bien decir "no". Si son tus amigos, te entenderán. Y si no, no deberías preocuparte.
También he aprendido que es bueno cambiar de opinión acerca de todo. Hacer algo que antes no te gustaba solo por probar de nuevo. A veces te sorprendes a ti mismo al descubrir que algo que no querías probar es, en realidad, maravilloso.
Puedes ponerte objetivos en la vida, pero no pueden ser a largo plazo. No puedes concentrarte en alcanzar algo que está lejos, es imposible. Todo lo que pase hasta conseguirlo te parecerá que no te lleva a ninguna perte. La vida no consiste en mirar al pasado ni al futuro, consiste en ser feliz con lo que te rodea en el presente.
Siempre hay alguien en quien puedes confiar. Siempre. Aunque te parezca que no, que tus padres no te entienden, tus amigos te dejan de lado y tu perro prefiere a tu vecino, siempre hay alguien en quien puedes confiar. Tu tía, a la que ves muy de vez en cuando. La vecina del 9º, esa que baja a por el pan en zapatillas. Un profesor. Tu hermano mayor. Siempre hay alguien que te tenderá la mano si se lo pides.
A veces es bueno hacer listas de todo lo que tienes. No me refiero a un inventario. Bueno, sí, pero no. Puedes abrir un cuaderno y empezar a apuntar: una casa, un teléfono, ropa, una familia, salud, amigos, educación. Puede que tu casa sea pequeña, tu teléfono, anticuado, y tus padres no estén siempre en casa. Pero hay gente con menos cosas. Y si crees que tú eres una de esas personas, piensa en cuántos amigos tienes, en cuánta gente se preocupa por ti. Siempre hay algo.
No es cierto que las cosas pasan por casualidad, al menos no del todo. Si quieres algo, esfuérzate hasta que lo consigas. Es muy difícil levantarse temprano y ser productivo, sí. Pero merece la pena. Decimos "qué suerte tienes" a alguien que ha conseguido algo que quería porque no vemos el esfuerzo que hay detrás. Los meses ahorrando para pagarse el viaje a Nueva York, las horas delante del ordenador para comprar la edición firmada de su disco favorito.
Tienes que creer en ti mismo: vales más de lo que piensas. Es así. Sí. Que sí. Nadie nace sabiendo hacerlo todo; nadie es perfecto. Cada uno tiene sus manías y sus defectos, su talón de Aquiles. Pero también tenemos virtudes, esperanzas, sueños. Y es la mezcla de ambas cosas las que nos hace únicos, reales, humanos.
martes, 18 de diciembre de 2012
Das Leben lieben.
Hay veces en las que me gustaría empezar de cero.
O desaparecer.
O simplemente ser distinta.
Hay veces en las que me encanta lo que hago.
Y quiero estar así siempre.
Y no cambiar nunca.
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